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Aesthetic Integrity™ · Perspectivas¿Cuándo un lifting no es la mejor opción?
No todo descenso facial se resuelve mejor con un lifting, y no todo paciente que consulta por él lo necesita.
Reconocer cuándo un lifting no es la mejor opción es parte del mismo criterio que guía cuándo sí lo es. La valoración no existe para justificar una cirugía, sino para determinar si es —o no— lo que ese rostro necesita.
Un lifting no suele ser la respuesta cuando el cambio predominante no es el descenso de los tejidos, sino la pérdida de volumen, el deterioro de la calidad de la piel o las arrugas dinámicas. En esos casos, la reposición de volumen, los tratamientos de superficie o la toxina resuelven mejor el problema real.
Tampoco lo es cuando una intervención menor logra un objetivo equivalente con una recuperación más corta, cuando el estado de salud desaconseja la cirugía, o cuando las expectativas no corresponden a lo que el procedimiento puede ofrecer.
A veces la recomendación más honesta es esperar, tratar otra cosa primero, o no operar. Esa decisión también es parte del tratamiento.